Cuidados de las plantas suculentas

Los cactus y plantas crasas conocidas también como “suculentas“, destacan por su resistencia, belleza y adaptación a interior y exterior. Existen miles de especies, son plantas resistentes, capaces de sobrevivir en condiciones extremas. Pueden recoger y conservar agua en sus hojas y tallos de una forma más eficaz que otras especies. Puede ubicarse tanto en  interior como en exterior y necesitan poco riego pero sí abundante luz natural.

Riego

 

Éstas plantas proceden de zonas desérticas, con pocas lluvias y con temperaturas muy diversas. Esto nos ayuda a darnos cuenta de que sus riegos deberán ser reducidos debido a que sus requerimientos hídricos son escasos. Las plantas suculentas pueden absorber la humedad del ambiente y retenerla en sus hojas, tallos y raíces.

Suculenta

Ya que son capaces de captar esta humedad ambiente y gracias a que acumulan agua en sus tallos y hojas podemos encontrar especies que no requieren apenas sustrato, suspendidas en el aire o en recipientes de vidrio.

El exceso de riego puede acabar con ellas y por eso debemos extremar la precaución al regarlas. En invierno pueden sobrevivir con un riego cada dos semanas y con las llegada de las temperaturas cálidas aumentaremos la frecuencia del riego a una vez a la semana.

Iluminación

Como en la mayor parte de las plantas que conocemos, sobretodo las plantas de interior, es muy importante no someterlas a una exposición directa del sol. Si bien es cierto que hay que mantenerlas en zonas con una buena iluminación, pero el sol puede llegar a deshidratarlas y acabar con sus reservas de tallos y hojas.

Si observamos que las hojas de nuestras crasas se vuelven rojas u oscuras, es señal de que están sufriendo una sobrexposición al sol. Si por el contrario se vuelven sus partes verdes a un tono más pálido, deberán recibir más luz.

Sustrato

Terrario

Una gran ventaja de los cactus y crasas es que disponen de una raíz reducida. Su hábitat natural puede localizarse sobre rocas, cortezas de árboles o sustratos pedregosos y poco favorables. Por eso, recomendamos mezclar el sustrato universal con arenas o gravillas. Como ya hemos mencionado antes existen especies que viven sin sustrato, eso indica que los requerimientos de suelo son muy bajos. Ya os contamos todo lo que necesitáis saber para trasplantar un cactus.

Como vemos, al no necesitar abundantes riegos y los suelos son más bien pobres, tenemos que cuidarlo para que tenga un buen drenaje, ya que las ayuda a eliminar el exceso de agua en los riegos. Podemos poner una buena capa de piedras para que actúe de drenaje y sobretodo evitar que se encharque agua en el plato debajo de la maceta.